John Maynard Keynes (1883-1946) es el economista más conocido del siglo pasado, una figura cuya fama se extiende mucho más allá de la economía. No puede uno tener pretensiones de originalidad o de erudición al escribir sobre un hombre que ha sido analizado y disecado desde todos los ángulos. Para un economista de mi generación hay un motivo más personal: a muchos de nosotros Keynes nos ha acompañado durante toda nuestra trayectoria, profesional e intelectual, sin que eso suponga que seamos todos keynesianos.

Por encima o por debajo de modelos y teorías, algo de su persona intelectual y moral nos ha servido a menudo de guía. En lo que sigue trataré de averiguar en qué consiste ese legado, el poso que nos ha dejado un hombre de indiscutible talento que fue al mismo tiempo objeto de críticas durísimas, despiadadas a veces. Echemos una ojeada alguna de sus obras más conocidas, y también a algunos de sus escritos, que quizá nos ayuden a encontrar una respuesta.

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